Me declaro vulnerable. En grado superlativo. Probablemente debería escribir que esto va a pasar; que saldremos reforzados de esta crisis mundial que ha generado la pandemia del COVID-19; que el universo ha impuesto su ley para devolvernos el equilibrio que tanta falta nos hace; incluso que este es un aprendizaje rotundo de generosidad para todos nosotros, seres individualistas. Debería escribir todo eso, pero lo cierto es que esta “Tercera Guerra Mundial”, como ya la bautizan algunos, sin armas y con virus, ha venido a demostrarme, a demostrarnos, cuán vulnerables somos.

Qué verdad más dolorosa. Qué difícil interpretar estos renglones salidos de nuestro guión. Nosotros que nos creíamos sanos, poderosos, autosuficientes, imperturbables, superiores…jamás podíamos llegar a creer que un virus iba a cambiar el curso del mundo y lo iba a sumir en la más honda de las crisis, como en el mejor de los guiones cinematográficos.

De repente nos hemos visto encerrados en nuestras casas, con nuestras vidas paralizadas, sin poder visitar y abrazar a quienes tenemos lejos, con nuestros planes hechos añicos, con nuestros objetivos rotos, con nuestros trabajos y empresas arrojando pérdidas difíciles de asimilar, con la tristísima cifra de enfermos y fallecidos en una enloquecida carrera ascendente, y lo peor de todo, con una incertidumbre y una sensación de desamparo que a, ratos, ahoga.

Desde hace unos días sólo rompen mi tristeza los aplausos a las 20 horas desde los balcones, dedicados al valiente y ejemplar personal sanitario. Me conmueve ese estallido de alegría en medio del silencio en el que se han sumido las ciudades y los pueblos de nuestro país. Cuando nos asomamos a nuestros balcones y ventanas, cruzamos miradas con los vecinos de otros edificios, sonreímos al ritmo de los aplausos y sin decir nada, nos decimos unos a otros que seguimos en pie, pese a todo. Me agarro a ese aplauso ruidoso y cálido como única arma para combatir esta guerra, en la que me declaro del bando de los vulnerables.

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Sobre mí

Marina Vallés Pérez (25/05/1976). Natural de Teulada (Alicante). Licenciada en Periodismo por la Universitat Autònoma de Barcelona. Actualmente ocupo el puesto de subdirectora de Radio Gandia, emisora adscrita a la Cadena Ser.



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