UN VIAJE DESDE EL FRÍO

  M DE ALEJANDRÍA/CONFINAMIENTO “Hay una leyenda muy bonita que cuenta que el moscatel necesita de la proximidad del mar porque, de lo contrario, se entristece”. Me quedé fascinada por aquella fábula, incluida en mi libro, Dones en cos i ànima, que me contó Cristina Rodríguez al hablarme de su vino, M de Alejandría. Los que somos mediterráneos –pensé en aquel momento- tenemos mucho de moscatel. Y hoy, en el día 56 del confinamiento, corroboro…

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ME DECLARO VULNERABLE

Me declaro vulnerable. En grado superlativo. Probablemente debería escribir que esto va a pasar; que saldremos reforzados de esta crisis mundial que ha generado la pandemia del COVID-19; que el universo ha impuesto su ley para devolvernos el equilibrio que tanta falta nos hace; incluso que este es un aprendizaje rotundo de generosidad para todos nosotros, seres individualistas. Debería escribir todo eso, pero lo cierto es que esta “Tercera Guerra Mundial”, como ya la bautizan…

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L’ANDRAGÓ, LA CALA DELS SENTITS

Allà on has sigut feliç, no hauries de tornar. Quantes vegades me’n recorde d’esta bellíssima cançó de Joaquín Sabina, Peces de ciudad, que es creua sovint en la meua memòria quan viatge amb ella a la infantesa. En eixe trànsit al passat, una de les primeres imatges que em ve al cap té un incontestable color blau transparent. És una imatge fresca, envoltada d’aventura i d’encant. És la cala de l’Andragó, a Teulada Moraira, on…

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CORRER POR EMOCIÓN

Situarse junto a la meta de cualquier carrera, como mera espectadora, da para imaginar muchas vidas. Desde que acompaño a mi pareja a las carreras populares, medias maratones, maratones y otras hazañas similares, me ubico, siempre que puedo, en esa fina línea que separa el sueño de la realidad, la meta. Hasta allí veo llegar a los corredores uno a uno, en pareja, en grupo, abrazados, sudados, con los brazos en alto, con salto final,…

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ELLA

-“Enséñame una foto de tu hijo”, le pido. Así es cómo logro romper el hielo con Ella. Su nombre lo guardo, pero su historia, que por desgracia es la historia de muchísimas otras personas, la quiero contar. -“Mira, este es mi hijo. ¿Has visto qué alto es? Y tan sólo tiene 15 años”, me dice Ella sonriendo, orgullosa, mientras me acerca su móvil para que vea la imagen. Ese teléfono se ha convertido en el…

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EMILIO

–¿Qué te pasa, Santi?, le preguntó Emilio, a medio camino entre la extrañeza y la preocupación. –Estoy jodido, Emilio. –Tú eres tonto, Santi. Así, de un plumazo, se despachó Emilio las preocupaciones que arrastraba su monitor deportivo. No entendía a qué venía aquella cara tan avinagrada de Santi, aunque en el fondo le sabía mal verle tan cabizbajo. Poco podía pensar él que aquel día, años atrás, en un encuentro en València con más de…

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Y AHORA, ¿QUÉ?

Y ahora, ¿qué? Es lo que muchos me han preguntado en los últimos días. Yo, como respuesta, encojo los hombros, porque aún mastico, a ratos con un punto de amargura, a ratos con deleite, este último año de mi vida en el que ha visto la luz mi primer libro, Dones en cos i ànima. Cuántas veces he leído o he escuchado, en boca de numerosos escritores, que el oficio de contar historias es el…

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¿LA ENFERMEDAD SILENCIOSA?

Después de muchos meses sin vernos, al fin logramos sincronizar agendas y organizar una comida de amigas. Tras la emoción del reencuentro, nos ponemos al día de nuestra vida, de nuestros hijos, nuestras parejas, nuestro trabajo, nuestros proyectos. Hasta que una de ellas da un salto valiente en la conversación y nos cuenta que lleva un año y medio enfrentándose a una lucha contra su cuerpo en forma de insomnio, aumento de peso, cambios de…

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LA NIÑA DE LA MELENA

Las noticias anuncian la temida gota fría de septiembre y yo giro entre dos mundos: en uno, recupero el deseado frescor en la piel, el olor a tierra mojada, el gesto de estirar las sábanas hasta cubrir todo mi cuerpo y quedarme acostada escuchando la lluvia mientras me acurruco. En otro, me resisto a abandonar los días de luz infinitos, el sonido a verano que producen las chancletas al caminar o las olas al romper…

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DONDE HABITA EL RECUERDO

Ese joyero de flores con cuatro cajoncitos y una pequeña puerta a modo de armario parece cobrar vida desde la estantería de mi habitación de niña, la que ocupé en la casa de mis padres hasta que me fui, definitivamente, a mi propia casa. Vuelvo a esa habitación sobre todo cuando llega el verano, en vacaciones, y pese a que ha habido algunos cambios en el cuarto, la esencia sigue siendo la misma, porque están…

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